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La Comisión Europea define la Responsabilidad Social
Empresarial (RSE) como “El compromiso voluntario por
parte de las empresas con el desarrollo social y
medioambiental en sus operaciones comerciales y en las
relaciones con sus interlocutores”.
La evolución económico-social y la nueva visión
ambiental que posicionada en los últimos tiempos, ha
incorporado nuevos conceptos fundamentales para disponer
de una sociedad más justa, lo que entendido en forma
clara, solo actuando dentro de los parámetros de
responsabilidad social y ambiental se podrá ser
competitivo. Es decir las acciones sociales se han
convertido en una herramienta estratégica de negocios.
La pregunta es: Por qué tiene que enmarcarse una empresa
en los conceptos de la RSE para ser competitiva?. La
respuesta es muy sencilla: La sociedad que emerge hoy es
cada vez mas consciente de las responsabilidades que
todos tenemos con el entorno, entendiendo como entorno
la naturaleza con todos los seres vivos que nos rodean,
entre ellos y de modo muy importante, el ser humano.
Por esa razón la Responsabilidad Social Empresarial RSE
debe observarse en el marco del triángulo de la
sustentabilidad en el que la sustentabilidad no es solo
económica sino también social y ambiental. Véase el
triángulo de la sustentabilidad:

En ese contexto, las empresas no tienen solamente la
responsabilidad de generar utilidades para los socios
inversionistas, ni sus responsabilidades se limitas solo
a los trabajadores o a sus clientes. La empresa está
comprometida con la sociedad de manera plena y total, y
solo de ese modo consigue que el retorno sea el
reconocimiento de esa sociedad.
Por esas razones, las empresas no comprometidas con la
sociedad están llamadas a desaparecer de este mundo de
la competitividad global.
El portavoz del grupo de diputados socialistas del
parlamento europeo Ramón Jauregui, sostiene que "las
empresas o son responsables o de lo contrario serán
expulsadas del mercado".
Jauregui afirmó también que la responsabilidad social no
muere con la crisis, sino "que desaparece el marketing
social y la acción social, porque la RSC debe estar
inmersa en la estrategia de las empresas".
La RSE es un compromiso permanente de las empresas u
organizaciones con los grupos de interés, entendiendo
por grupos de interés no solo la sociedad o el medio
ambiente sino también la competencia, los accionistas y
por supuesto los clientes.
No hay que confundir el término. Responsabilidad social
no es dar una donación temporal o permanente, tampoco es
hacer o administrar un parque o un jardín. Todas las
acciones tienen que ir acompañada de una estrategia que
redunde en beneficio común. Como un refuerzo de este
concepto ha sido creada la Responsabilidad Social 2.0
que la define así: “Un auténtico compromiso
empresarial está totalmente inmiscuido en la manera de
hacer negocios”
Ejemplos de acciones que responden a estrategias de la
RSE hay muchos, pero podríamos citar que ya funcionan de
manera común en el mercado las fundas, bolsas o empaques
de polietileno de alta densidad biodegradable; la
producción de plásticos a partir de la yuca o del maíz;
el celular socialmente responsables cuya carcasa está
elaborada de un polímero a base de maíz totalmente
biodegradable, o el celular elaborado con plástico
reciclado de botellas que además es neutral en cuanto a
sus emisiones de CO2 y el celular ecológico, cuyo
cargador reduce el consumo de energía eléctrica.
Lo que hemos dicho sobre la responsabilidad social
empresarial a grandes rasgos indica que RSE es un
requisito de supervivencia que estará cada vez más
fuertemente presente en nuestras vidas.
Entre las muchas razones que han puesto de relieve en la
sociedad actual a la RSE podríamos mencionar que es la
manera como se puede mantener y mejorar el bienestar de
la sociedad y que es entendida como una responsabilidad
compartida por todos: organizaciones sociales,
instituciones, empresas y ciudadanos en general.
También es que entendemos que la empresa, además de
generar riqueza y empleo, debe aportar en el al
bienestar y la cohesión social de la sociedad.
Pero la RSE no es cuestión únicamente de grandes
empresas o de multinacionales, sino que ya está
incorporada a nuestro entorno económico y social en
todos los niveles.
El Libro Verde de la Comisión Europea establece que:
“A pesar de que, hasta ahora, el fomento de la
responsabilidad social ha correspondido fundamentalmente
a algunas grandes empresas o sociedades multinacionales,
ésta es importante en todos los tipos de empresa y todos
los sectores de actividad, desde las PYME´S a las
empresas multinacionales. El aumento de su puesta en
práctica en las pequeñas y medianas empresas, incluidas
las microempresas, es fundamental, porque son las que
más contribuyen a la economía y a la creación de puestos
de trabajo. Aunque muchas PYME´S ya han asumido su
responsabilidad social, sobre todo a través de su
participación a nivel local, una mayor sensibilización y
un apoyo más importante a la difusión de las buenas
prácticas podría contribuir a fomentar la
responsabilidad social entre este tipo de empresas.”
Lo expuesto en los párrafos anteriores indica que
también las empresas del sector rural (producción de
campo, agroindustria, comercialización, transporte de
alimentos, etc.) están inmersas en la responsabilidad
social empresarial y que solo entrando de manera activa
a participar de la cultura de RSE podrán desarrollarse
normalmente, participar en los mercados y ser
competitivas.
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