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:: SIN PRODUCTIVIDAD NO HAY DESARROLLO

La baja productividad en el sector rural es la
principal causa de muchos de los males que
aquejan a nuestra sociedad latinoamericana, y es
allí donde hay que poner muchos de los remedios.
Por lo tanto es importante incluir al proyecto
de desarrollo, estrategias para promover la
cultura de la productividad que conduzcan a la
transformación de las unidades productivas
agropecuarias en empresas y microempresas
eficientes, rentables y competitivas que
repercutan de manera sostenida en el desarrollo
económico y social, pero con profundo respeto
por el medio ambiente.
Para citar ejemplos reales del problema
mencionado, veamos algunos gráficos que forman
parte del estudio que estamos realizando sobre
“Productividad Agrícola y Agroindustrial en
América Latina”:
Esto datos, comunes a la gran mayoría de
productos agropecuarios de la región, generan
las siguientes reflexiones:
Como ejemplo:
Para producir 100 toneladas de maíz, la mayoría
de países de América Latina destina 50 hectáreas
mientras que Chile o Estados Unidos solo
utilizan unas 10 hectáreas para producir las
mismas 100 toneladas

La evolución de la productividad de Maíz en los
últimos 50 años, puede observarse en el gráfico
a continuación en el que está registrado que
Chile producía prácticamente lo mismo que los
demás países de América Latina en 1961 (hace 50
años) y que ha ido incrementando su eficiencia
hasta llegar a niveles de 10 a 12 toneladas por
hectárea. Los demás países se han quedado
anclados en rendimientos del pasado. Esto
significa que en los demás países es necesario
incorporar programas orientados a crear cultura
de la Agro Eficiencia, la cual tiene incidencia
positiva en lo ambiental, en lo social y en lo
económico.

Sobre otras especies, véanse los gráficos a
continuación:

















Aparte de la incidencia económica que salta a la
vista, adviértase sobre las repercusiones
ambientales derivadas de esta situación. Si no
se producen cambios serios en este aspecto, se
sufrirán daños ambientales irreparables en muy
corto plazo.



Téngase en cuenta también que muchos de los
países latinoamericanos importan gran parte de
los productos agrícolas que podrían
perfectamente producir si se impulsara la
cultura de la productividad. Son cuantiosas las
divisas que se destinan a la importación de
Maíz, Papa, Tomate, Avena, Cebada, Trigo, etc.
contribuyendo a la reducción de puestos de
trabajo en sus países.



El desarrollo económico y social depende, en
gran medida, de que se opte por un sector
agropecuario eficiente y rentable. La percepción
de que el agro produce solamente pérdidas es un
concepto equivocado derivado de que aún se
practican las actividades agropecuarias sin
actualización tecnológica, con técnicas
obsoletas e ineficientes que se han convertido
en hábitos generalizados.


Fortaleciendo la productividad agropecuaria y
agroindustrial se consigue elevar el nivel de
vida, mejorar la balanza comercial, incrementar
el producto interno bruto, estimular el crédito
y la inversión, además de contribuir eficazmente
en la solución de los problemas de desempleo,
emigración, impacto ambiental, inflación y
seguridad alimentaria.


Para lograr estas metas es necesario diseñar
políticas de difusión, actualización tecnológica
y sensibilización que permitan conocer los
avances tecnológicos que han revolucionado el
sector, cambiando los viejos paradigmas de la
producción por los modernos paradigmas de la
productividad y la competitividad.

En productividad de tomate es necesario hacer un
capítulo aparte porque en algunos países, la
improvisación ha jugado un papel decisivo en el
rotundo fracaso que han tenido construcciones
mal llamadas “invernaderos” realizadas sin
ningún concepto técnico. La recomendación es
acudir a empresas serias, reconocidas y con muy
buenas referencias de los resultados obtenidos
para llevar a cabo las inversiones en
Invernaderos.
Véase también
Invernaderos.
La baja productividad,
que registran la mayoría de países de América
Latina, se debe en gran medida a la
improvisación en la construcción de
invernaderos, muchos construidos sin ningún
estudio técnico. Esos invernaderos no
proporcionan las condiciones climáticas
requeridas por las plantas para que ellas
expresen, en frutos, todo su potencial.
Agréguese a ello los problemas de sanidad
vegetal derivados de la misma causa.
Vea el video en el
siguiente link:
http://www.youtube.com/user/TPAGRO#p/u/11/Njw_Nx0Pt-4
El grafico que vemos a continuación indica que
algunos países en los que se han dedicado
importante s recursos a la construcción de
invernaderos no tienen los rendimientos elevados
que deberían obtener.

EFECTOS DEL CONTRASTE
BAJA PRODUCTIVIDAD – ALTA PRODUCTIVIDAD

La baja productividad tiene
repercusiones muy serias en los aspectos
ambiental, social y económico, como puede
observarse en el gráfico de la izquierda arriba.
Nótese que si se evoluciona hacia la cultura de
la productividad se refuerza la seguridad
alimentaria, se mejora el nivel de vida, se
reduce el impacto ambiental, se genera oferta de
crédito e interés por la inversión en el sector
rural, contribuye a la estabilidad económica, se
consiguen cosechas a costos más bajos por unidad
de producción (kilos, Toneladas, Etc.), se
mejora la balanza comercial porque contribuye a
reducir la importación de alimentos, aumenta la
oferta laboral y reduce la emigración.
Un adelanto
del estudio fue presentado por el Dr. Ferley
Henao en el artículo “SIN PRODUCTIVIDAD NO HAY
PARAISO” que han publicado ya diversos medios de
todos países de Centro América, Países Andinos,
Paraguay y República Dominicana.
Haga clic en el link de su país para leer el
artículo correspondiente:
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Argentina
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Bolivia
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO”
Brasil
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Chile
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Colombia
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Costa Rica
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Ecuador
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” El Salvador
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Guatemala
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Honduras
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” México
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Nicaragua
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Panamá
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Paraguay
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Perú
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” República
Dominicana
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Uruguay
“SIN
PRODUCTIVIDAD NO HAY PARAÍSO” Venezuela
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