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“Si la educación te parece cara, prueba
con la ignorancia”.
Albert Einstein:
T. P. AGRO funciona en permanente
actividad impulsando los conceptos claves para
hacer rentables los negocios agrícolas y
agroindustriales.
La transferencia tecnológica y la
adopción de conocimientos en el agro y en la
agroindustria son determinantes en este proceso
para ganar competitividad y para contribuir
efectiva y eficazmente en el proceso de
desarrollo.
El grupo consultor multidisciplinario
de T. P. AGRO ha dictado seminarios, cursos,
conferencias en Colombia, Ecuador, Venezuela,
Perú, Panamá, Honduras, El Salvador, Guatemala,
con organizaciones tales como Fundación Suiza de
Cooperación para el Desarrollo Técnico
SWISSCONTACT; Corporación Andina de Fomento CAF;
Federación de Municipios del Istmo Centro
Americano FEMICA; Banco Interamericano de
Desarrollo BID; Agencia para el Desarrollo
Internacional de los Estados Unidos de América
USAID; Centro de Investigación de Agricultura
Tropical CIAT de Palmira; Corporación de
Promoción de Exportaciones e Inversiones del
Ecuador CORPEI; Ministerio de Agricultura MAGAP;
Asociación de Productores de Alimentos y Bebidas
del Ecuador ANFAB, Cámaras de Comercio, Comités
de Cafeteros, Universidades, Alcaldías,
Gobiernos Regionales, Asociaciones de
productores, Bancos Agrarios y empresas
privadas.
Aplicar en su empresa agrícola o
agroindustrial, la transferencia apropiada puede
significar el éxito para aprovechar las
oportunidades de negocios internacionales.

El mundo de hoy presenta, dentro de
sus esquemas de desarrollo, dos problemáticas
comunes sobre las cuales debe trabajar la
agricultura moderna: La producción de alimentos
y las prácticas orientadas a la sostenibilidad
del medio ambiente. En ambos casos los avances
tecnológicos de las diversas ciencias deben
estar orientados a promover un conocimiento
sistemático e integral de los procesos que
permitan mejorar y optimizar los recursos
naturales y los factores ambientales necesarios
para la producción de alimentos de manera limpia
y sostenible.
El conocimiento de las zonas
agroecológicas; la investigación y
fitomejoramiento de semillas y nuevos cultivares
más resistentes, tolerantes y productivos; el
manejo y uso adecuado del suelo acorde con
programas de enmiendas, enriquecimiento orgánico
y fertilización según los análisis de suelos; el
manejo racional del agua según las
características y requerimientos hídricos de los
cultivos; los paquetes de transferencia
tecnológica adaptados
a cada zona agroecológica y cada
cultivo, son algunos de los componentes
estratégicos vinculados a la planeación
agropecuaria de nuestros tiempos.
Los avances de la ciencia en este
campo, dan la pauta para un nuevo marco de
interacciones sociales, económicas,
institucionales y ambientales donde los diversos
actores involucrados se comprometan a socializar
la información y las herramientas tecnológicas
necesarias para obtener cosechas abundantes,
armonizando relaciones Beneficio/Costo con un
adecuado punto de equilibrio ambiental.

La ciencia ha puesto al servicio de la
humanidad métodos, sistemas, prácticas,
materiales, herramientas o maquinarias que le
permiten aumentar la velocidad, conseguir mayor
volumen o reducir el tiempo y el costo de los
bienes que requiere. En algunos países esos
conocimientos se han divulgado profusamente y
las nuevas tecnologías se han convertido en la
práctica común, mientras que en otras naciones
solo unos cuantos productores agrícolas han
tenido acceso a esa información
tecnológica. Como consecuencia de ello, unos
productores de otros países o del mismo país
obtienen cosechas más abundantes y por ende más
económicas por cada unidad de producción
(kilos, quintales o toneladas).
Por estas razones, cuando el
agricultor que no ha incorporado tecnología saca
al mercado sus productos tiene la sensación de
que los precios son demasiado bajos y en muchos
casos sus resultados son de pérdida, porque
agricultores de otro país o del mismo
han logrado mayor productividad y por lo tanto
menores costos, lo que significa que el otro
productor es más productivo.
Proponemos difundir formas, métodos,
sistemas y materiales probados que contribuyan a
aumentar los rendimientos, bajar los costos
operativos y reducir el impacto ambiental para
hacer de la agricultura un negocio eficiente,
rentable y competitivo.
La educación es la base fundamental
para el desarrollo. Es indispensable el
conocimiento para adoptar las innovaciones que
han provocado los grandes avances en la
actividad agrícola. Incorporar la nueva manera
de
hacer las cosas en la práctica común,
bajo la metodología del APRENDERHACIENDO es el
camino para alcanzar la productividad, la
calidad, la competitividad y la rentabilidad de
una empresa.
Es necesario entender que la
agricultura es una empresa y debe ser manejada
con criterio empresarial. Solo con cambios
sustanciales en la educación será posible
implementar las modificaciones que requiere la
agricultura.
Dice Alvin Tofler que "Los analfabetas
del siglo XXI no serán los que no puedan leer y
escribir, sino quienes no puedan
aprender, desaprender y volver a
aprender".

Los conocimientos que se transmiten en
el mundo avanzan a velocidades astronómicas, de
tal manera que lo que aprendimos hace dos, tres,
cuatro, cinco años ya en este momento puede ser
obsoleto. Por lo tanto, a las personas que no
tienen conocimientos como a los que han recibido
capacitación previa, se les puede impartir
conocimiento en el tema de la nueva agricultura,
para que a partir de ese momento hagan las cosas
como deben hacerse a fin de conseguir los
resultados de eficiencia que transformen su
negocio en una empresa rentable y que además lo
convierta en una persona consciente de las
prácticas que favorecen el medio ambiente e
incida en sus colaboradores para que se aplique
una nueva cultura de protección ambiental.
Se han introducido cambios profundos y
sustanciales en los conceptos de contratación de
"mano de obra" ya que no se cuenta ahora en
cantidad .los trabajadores que intervienen en
las labores del campo devengando jornales
uniformes, sino en función de productividad,
rendimientos, eficiencia, valor agregado, etc.
Haciendo las evaluaciones puntuales es
posible establecer que no es realmente "barata
la mano de obra" si no se convierte en un
componente que agrega verdadero valor y se
constituye en auténtica ventaja comparativa,
porque puede ser más económico un operario
capacitado aunque perciba mayor ingreso que un
operario sin ninguna preparación. Esta ha sido
la constante de muchos proyectos agrícolas en
los cuales se piensa que la inversión en
infraestructura lo suple todo, incluso al
conocimiento, la experiencia y las tecnologías
apropiadas.
Si exploramos en los modernos
conceptos del "talento humano" descubrimos que
la inversión en capacitación y transferencia
tecnológica al equipo de colaboradores puede
resultarle más económica que los costos que le
causan los continuos errores en los que incurren
por falta de instrucción.
La capacitación es la herramienta
fundamental para conseguir que se cumplan los
objetivos propuestos por una organización en un
emprendimiento agrícola. Sin una buena
capacitación son muy altas las posibilidades de
que el recurso humano cometa errores
que pueden resultar muy costosos, especialmente
para los inversionistas.
Los programas de capacitación crean
cultura de manejo integral en relación con los
métodos convencionales para que las plantas sean
más productivas y menos propensas a plagas y
enfermedades, reduciendo costos y aumentando
productividad.

PARA IMPLEMENTAR UN PROGRAMA DE CAPACITACIÓN Y
TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA
Le invitamos a ponerse en contacto con nosotros
para considerar la posibilidad de implementar en
su empresa agrícola, finca o hacienda el
programa de Capacitación y Actualización
Tecnológica que sean necesarios para mejorar los
rendimientos y la calidad. Escríbanos a
tpagro@tpagro.com
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