|
COMPETITIVIDAD
sin PRODUCTIVIDAD?
I m p o s i b l e
Para afrontar los desafíos que implican los
TLC es indispensable la
PRODUCTIVIDAD del AGRO.
Escuchamos hablar frecuentemente sobre los
factores que deben resolverse para hacer
competitivo al sector, pero muy poco se dice
de la PRODUCTIVIDAD a la cual, en su
verdadera esencia, casi no se le conoce y a
menudo se la confunde con “producción”.
Es indispensable aumentar los rendimientos para
alcanzar competitividad, lo cual solo es posible
incorporando actualización e innovación
tecnológica (conocimiento para el recurso
humano). Obviamente, los logros en rendimientos
competitivos deben conseguirse respetando el
medio ambiente con el empleo de tecnologías
limpias (Agricultura Limpia, Eficiente y
Rentable); considerando siempre el buen uso de
los suelos y de los recursos hídricos (Huella
Ecológica, Huella Hídrica, Agua Virtual) e
incluyendo BPA y BPM. En suma: AGRO-ECO
EFICIENCIA.
Teniendo a la Agro-Eco Eficiencia en la
cúspide de la pirámide se puede participar en el
mercado internacional con una agroindustria
competitiva, que sea agente activo, participante
siempre, más allá de las simples y esporádicas
ventanas de oportunidad.
Estados Unidos
produce 85 Ton/ha de Tomate, Chile,
Brasil y Uruguay 65 ton/ha, Colombia solo 29,9
t/h y el resto de América Latina y el
Caribe promedian 33,2 t/h (FAO 09).
Téngase en cuenta que hace 50 años Uruguay
rendía menos que los demás países y de 7 ton/ha
en 1961 pasó a 64 ton/ha en 2009. Brasil, de 13
Ton/ha pasó a 65 y Chile de 16 a 65. Los demás
países también pueden hacer lo mismo. (Véase
Gráfico)

Esta información es muy relevante porque pone de
manifiesto una realidad que impacta a toda la
sociedad, aún a personas y grupos que no se
dedican a la agricultura, porque todos, de una
manera u otra, dependemos de lo que se hace en
el sector rural (Seguridad Alimentaria).
Para tratar este tema, solo a manera de ejemplo,
citamos unos productos del agro: tomate, maíz y
pepinillo, ya que los mismos problemas y
oportunidades son extensivos a la mayoría de
especies alimentarias que se cultivan en la
región. Ajústelo, con la información
correspondiente, a cualquiera de las especies
cultivadas en su finca, granja o hacienda.
Basados en estos antecedentes, comentamos aquí
algunas de las repercusiones Ambientales,
Sociales y Económicas derivadas del desempeño
agrícola.
REPERCUSIONES AMBIENTALES
Las consecuencias ambientales derivadas de un
sector rural manejado sin conocimiento, son
muchas y de efectos muy nocivos. Mencionaremos
solo unas: Superficie empleada para cultivar
(Uso inadecuado de los suelos) y cantidad de
agua destinada a los cultivos (Agua Virtual,
Huella Hídrica).
Superficie.-
Desde el punto de vista ambiental, para producir
100 toneladas de Tomate, Estados Unidos solo
utiliza poco más de una hectárea (1,2 ha).
Colombia destina 3,3 ha (casi 3 veces más). En
Latinoamérica y Caribe se emplean 3 hectáreas
promedio (aunque algunos países destinan hasta
9) “Huella Ecológica”. (Véase Gráfico).

Este desperdicio de la superficie es un daño muy
grave porque significa mal uso de la tierra, que
incluye tala innecesaria con todos sus efectos
colaterales (Deforestación, erosión, insumos
sobre más superficie de la necesaria, mayor
vulnerabilidad a plagas y enfermedades, etc.
etc.).
No son esos los únicos daños ambientales
derivados de la “Mala Agricultura”, Son muchos
más, entre ellos y muy graves, está el mal uso y
desperdicio del agua, “Agua Virtual"
impacto hídrico bruto sobre el entorno (cantidad
real de agua requerida para la fabricación de
cualquier bien o producto agrícola o
industrial) y “Huella Hídrica” volumen
total de agua dulce empleado en la producción. (La
huella hídrica o huella del agua a diferencia
del agua virtual, clasifica las fuentes de agua,
es decir, distingue entre tres componentes: agua
azul, agua verde y agua gris. La huella de agua
azul es el volumen de agua dulce consumida de
los recursos hídricos del planeta. Aguas
superficiales y subterráneas. Wikipedia).
Agua Virtual y Huella Hídrica.-
La planta de tomate consume entre 130 y 160
litros de agua en su ciclo de vida. Si produce
solamente 4 kilos/planta - como sucede en la
inmensa mayoría de plantaciones de la región
andina - , cada kilo implica entre 32 y 40
litros de agua. En Estados Unidos, Chile, Brasil
y Uruguay, gracias al rendimiento, se optimiza
la demanda hídrica y representa solamente entre
11 y 15 litros/kilo.
REPERCUSIONES SOCIALES
En el campo social, los primeros efectos
derivados de esta situación se plasman en los
indicadores de pobreza, desempleo y emigración.
Muchísimas personas podrían disponer de puestos
de trabajo en sus respectivos países si se
incorporara conocimiento al agro (Actualización
Tecnológica) y se corrigieran políticas y
paradigmas, incorrectos, obsoletos y equivocados
que imperan como prácticas normales, pese a que
en otros lugares se ha desarrollado conocimiento
y tecnología (Métodos, modelos, prácticas,
materiales, instrumentos, herramientas) que
contribuyen a aumentar los rendimientos con
eficiencia ambiental, social y económica.
Pobreza, Desempleo y Emigración.-
La importación de maíz, por ejemplo, es muy
común en la mayoría de países de la región.
Muchos de ellos importan más del 50% de su
demanda, pese a que podrían autoabastecerse,
generando puestos de trabajo, que a su vez
reducirían la pobreza y la emigración. Se
pueden desarrollar políticas y programas que
conduzcan, como debe ser, al autoabastecimiento
en el corto plazo y a disponer de cuota
exportable en el mediano y largo plazo.
Obsérvese este dato: Chile produce 10,5 ton/ha
de maíz, los demás países de la región en
promedio, solo 3,5 ton/ha (3 veces menos
incluyendo casos muy críticos: Nicaragua 8 veces
menos; República Dominicana y Cuba 7 veces;
Guatemala 6,5 veces; Honduras y Panamá 5,8
veces; Costa Rica y Ecuador 4,8 veces; Paraguay
4,4 veces menos que Chile). Con productividad
tan baja no pueden ser competitivos, razón por
la cual importan por lo menos lo requerido para
la producción de aves y huevos que se
encarecerían con los altos costos de la
producción local del grano, lo cual presionaría
la inflación.

¿Quiere que hagamos con usted el ejercicio de
calcular cuántos puestos de trabajo puede
generar su país o su municipio si se desarrollan
los programas necesarios para sustituir
importaciones de Trigo, Papa, Soja, Cebada,
Maíz, Avena, Tomate, etc. etc. etc.?.
No sugerimos barreras para impedir o limitar la
importación, sino acciones que conduzcan a la
sustitución de importaciones como consecuencia
de la competitividad local, derivada de una
nueva cultura para mejorar los rendimientos,
pero con Buenas Prácticas Agrícolas y con la
aplicación de Tecnologías Limpias.
REPERCUSIONES ECONOMICAS
Las repercusiones económicas relacionadas con la
baja productividad agrícola son muchas,
comenzando por la baja rentabilidad que coloca
en alto grado de vulnerabilidad a los
agricultores que, debido a la falta de
conocimiento, obtienen cosechan a costos muy
altos para participar en mercados cada vez más
competitivos y globalizados. Además, esa
agricultura ineficiente tiene incidencia en la
balanza comercial, en la inflación, en el nivel
de vida y en la confianza para el crédito y la
inversión.
Balanza Comercial.-
La mayoría de países de la región tiene balanza
comercial deficitaria, y si usted examina
detenidamente se dará cuenta que gran parte de
este problema está concentrado en la importación
de alimentos, muchos de los cuales pudieran
producirse eficientemente en su país.

Beneficio/Costo.-
Ejemplos de que Sí se pueden obtener cosechas de
buena calidad a costos muy bajos (competitivas)
los hemos presentado en artículos y videos. Uno
de ellos registra datos reales de agricultores
de Pepinillo (Pickles) que cosechaban 5.000
kilos/hectárea, una sola cosecha año y punto de
equilibrio en precios de US$ 0,46, y pasaron a
producir 40.000 kilos/hectárea, 3 cosechas año y
punto de equilibrio en precios de US$ 0,11. Se
volvieron muy competitivos. Casos similares se
han documentado con la instalación de otras
Fincas-Escuela dirigidas por T. P. AGRO para la
Fundación Suiza de Cooperación para el
Desarrollo Técnico SWISSCONTACT y la Corporación
Andina de Fomento CAF, cultivando especies tales
como Choclito (Baby Corn, Elotico, Mazorquita);
Fresa (Frutilla); Alcachofa; Palmito. Con otras
instituciones como Carrizal-Chone CRM: Frejol
(Caraota, Porotos); Maní (Cacahuete); Maíz;
Papaya (Lechosa); Melón; Sandía (Patilla);
Tomate; Uchuva (Uvilla); Pepino, Pimentón
(Chile); Ají Tabasco.
Obviamente, si el agricultor es eficiente, todas
las puertas se abren y con ello los mercados
domésticos y de exportación, porque sus costos
son menores y sus precios competitivos.
SOLUCIONES

El agricultor.-
Lo primero que tenemos que cambiar radicalmente
es “el paradigma de la superficie”. Si
usted tiene mercado para 100 toneladas de maíz y
habitualmente las ha cosechado en 50 hectáreas,
se referirá siempre a las 50 hectáreas y eso lo
llevará a mantenerse anclado en el pasado y por
supuesto en el fracaso. Para esas 50 hectáreas
de maíz tradicional, usualmente ha destinado
unos US$ 30.000 (US$ 600/ha) y las ha vendido en
unos US$ 34.000. Su rentabilidad, en el mejor de
los casos (porque depende de la lluvia), será de
US$ 4.000.
Si usted quiere mejorar, debe cambiar el orden.
Lo que necesita no es sembrar 50 hectáreas, sino
cosechar 100 toneladas de maíz (Olvídese de las
50 hectáreas). A partir de allí, determine
cuáles son las alternativas tecnológicas para
obtener las 100 toneladas en menor superficie.
Le aseguro que las va a cosechar en unas 16
hectáreas, el costo girará en torno a US$ 19.000
y la cosecha se venderá en US$ 34.000. Su
rentabilidad girará en torno a los US$ 15.000
por cosecha y podrá tener dos cosechas año. Le
gustó la idea?.
Obviamente, para que esto se haga realidad,
tienen que cambiar los paradigmas de las
instituciones responsables del crédito rural.
Los viejos paradigmas que aun prevalecen en
ciertas instituciones son algunas de las causas
de la postración de los agricultores latinos a
quienes se les conceden los préstamos con los
obsoletos criterios que imperaban en el pasado:
Por hectáreas, sin importar que tan bien o mal
manejadas. Debería ser por eficiencia y con
asistencia técnica y transferencia tecnológica.
(Al banco si le debe preocupar el resultado y le
conviene tomar acciones para evitar el fracaso).
El sector público.-
La Crisis alimentaria, paradójica pero
favorablemente, está generando condiciones
apropiadas para que el sector público y las
instituciones en general, cambien su visión y
encuentren en el mundo rural el gran potencial
económico y social que realmente tiene.
Muchos alcaldes han comprendido que la verdadera
riqueza del municipio está después de la última
casa de su pueblo y han emprendido la
recuperación de las competencias agrícolas, que
en muchos casos habían perdido o abandonado. Los
alcaldes quieren transformarse en verdaderos
protagonistas y líderes del desarrollo
sustentable. La academia también está
introduciendo innovación mediante programas de
“Fortalecimiento Extracurricular” que
tienen como propósito nivelar a docentes y
alumnos en tecnologías y conocimientos del
sector rural que afloran antes de su inclusión
en la malla curricular. Asimismo, las cámaras de
Comercio y de Industria han descubierto en el
sector rural un enorme potencial para dinamizar
la economía y reavivar la actividad comercial,
tanto en la producción de alimentos
(agroindustrial o artesanal) como en las nuevas
corrientes de Agroturismo y Eco Turismo.

CONCLUSIONES
La PRODUCTIVIDAD (así con mayúscula y
negrilla) es indispensable no solamente
para participar en los mercados internacionales
de alimentos sino también para evitar o reducir
la importación de los mismos.
La Productividad, en su verdadera
esencia, poco se conoce y a menudo es confundida
con “producción”, pero Productividad
realmente es el pilar de la competitividad que
va alineada también con infraestructura,
recursos humanos, tecnológicos y económicos,
etc.
Teniendo a la Productividad en la cúspide
de la pirámide se puede participar en el mercado
internacional con una agroindustria competitiva
que sea agente activo, partícipe siempre, más
allá de las simples y esporádicas ventanas de
oportunidad.
Es necesario implementar políticas de difusión,
actualización tecnológica y sensibilización que
permitan conocer los avances que han
revolucionado el sector, “Cambiando los
viejos paradigmas de la producción por los
modernos paradigmas de la Agro-Eco Eficiencia”.
tpagro@tpagro.com
Para proyectos de sector público o privado

Somos un grupo consultor multidisciplinario
totalmente orientado a la
AGRO-ECO EFICIENCIA
Eficiencia en términos Ambientales, Sociales y
Económicos.
Más Artículos
 |
|
 |
CRISIS
ALIMENTARIA
¿Se está haciendo lo correcto en América Latina?
Desde 1996 Naciones Unidas había
prendido las alertas a
través de la Organización
para la Agricultura y la
Alimentación FAO, anunciando
que desde1995 comenzó a
crecer la brecha
demanda-oferta de cereales y
proyectó para 2020 la
demanda de 3.400 millones de
toneladas con una oferta de
apenas 2.700... |
|
|
 |
|