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CARTA A LOS LECTORES
Estimados amigos:
Todas las actividades humanas han introducido, en los
últimos años, profundos cambios en la forma de hacer las
cosas para obtener mayor eficiencia.
La ciencia ha puesto al
servicio de la humanidad métodos, sistemas, prácticas,
materiales, herramientas o maquinarias que le permiten
aumentar la velocidad, conseguir mayor volumen o reducir el
tiempo y el costo de los bienes que requiere.
Esta evolución
que se aceleró en la segunda mitad del siglo XX incluye a la
agricultura, sin embargo, no todos los hombres y mujeres
dedicados al cultivo de la tierra o propietarios de la misma
tienen información actualizada y como consecuencia de ello,
cultivan la tierra sin estos conocimientos, perdiendo la
oportunidad de beneficiarse de ellos para aumentar sus
ganancias por los altos rendimientos y de beneficiar el
medio ambiente por la reducción de la superficie a sembrar.
En algunos países esos conocimientos se han divulgado
profusamente y las nuevas tecnologías se han convertido en
la práctica común, mientras que en otras naciones solo unos
cuantos productores agrícolas han tenido acceso a esa
información tecnológica. Como consecuencia de ello, unos
productores de otros países o del mismo país obtienen
cosechas más abundantes y, por lo tanto más económicas por
cada unidad de producción (kilos, quintales o toneladas).
Para ilustrar esta idea véanse los gráficos relacionados con
productividad agrícola de algunas especies en los que se
comparan los rendimientos medios entre algunos países:


CLIC AQUÍ PARA VER TODOS LOS GRÁFICOS
Los impactos de esta situación en el
medio ambiente, en la economía y en el aspecto social son
muy grandes y muy graves, pero tienen extraordinarias
posibilidades de solución basados en transferencia de
tecnología y capacitación adecuadas.
Productividad es el
término clave de nuestra era. En todos lo negocios es
necesario ser productivo para ser competitivo. No es la
agricultura la excepción. Se es competitivo o se va saliendo
del mercado, y eso es lo que está sucediendo con productos
agrícolas fundamentales para la seguridad alimentaria, están
siendo importados cada vez en mayores proporciones,
afectando de manera directa las oportunidades de trabajo
nacionales, la balanza comercial y el producto interno
bruto.
T. P. AGRO ha desarrollado varios programas
encaminados a identificar los problemas que afectan a la
agricultura en América Latina y a definir las soluciones.
Como consultores, orientamos al empresario agrícola para que
introduzca los modelos de éxito en su actividad agrícola,
agro-industrial y agroturística.
Como promotores del
desarrollo sustentable, exploramos las oportunidades que
tienen los gobiernos locales y seccionales para desarrollar
una agricultura sana, y como consecuencia de ello,
productiva, eficiente, rentable y competitiva, que incida
positivamente en el desarrollo económico, social, rural y
ambiental de sus municipios, provincias o departamentos.
Como instructores, estamos comprometidos con la formación
integral del equipo humano de las organizaciones agrícolas
para que reduzcan sistemáticamente los errores que alteran
la productividad y para que adopten los métodos que conducen
al mejoramiento continuo.
Como difusores, editamos un libro
que lo convertimos en CD de multimedia en el cual se
incluyen textos, videos y fotos, además de los datos
específicos de la productividad de cada país, con gráficos
comparativos frente a otros países de la región y del mundo,
que debe servir para reflexionar sobre los rendimientos que
se están obteniendo y el verdadero potencial de los
cultivos.
Estamos preparando una publicación en fascículos
para multiplicar, a través de los medios de comunicación
escritos, los nuevos conocimientos y la actualización
tecnológica necesarios para convertir a nuestros países en
PRODUCTORES PRODUCTIVOS, realmente productivos, no solamente
productores de espaldas a la productividad, sino
Productivos, Eficientes, Rentables y Competitivos. Estas
publicación tienen por objeto crear conciencia de técnicas y
prácticas culturales que reducen los riesgos y los costos,
mejoran la calidad, aumentan los rendimientos y protegen el
medio ambiente.
En lenguaje sencillo, práctico y al alcance
de todas las personas, aún sin formación académica, se
presenta la realidad de la agricultura, altamente vulnerable
en economías cada vez más abiertas y globalizadas, frente a
las cuales solo es posible competir con productividad,
eficiencia y eficacia, para lo cual es indispensable cambiar
los viejos paradigmas de la producción por los modernos
paradigmas de la productividad y la competitividad. |