"PRODUCTIVIDAD AGRÍCOLA
y COMPETITIVIDAD AGROINDUSTRIAL”
MAIZ (ESPECIE 1 de 4) Las otras 3 especies: TOMATE -
INVERNADEROS (Junio), FRÍJOL (julio), YUCA
(Agosto)
INTRODUCCIÓN
Comenzar haciendo referencia a la
AGROINDUSTRIA da la sensación que se inicia
por el final, pero realmente el impacto de
la Baja Productividad Agrícola, que impera
en la mayoría de países de América Latina,
ocasiona un serio obstáculo para el
desarrollo Agroindustrial y por lo tanto,
para la generación de empleo.
Si usted produce, pollos, huevos, harinas,
tortillas de maíz, snacks, arepas, etc. y
sus proveedores solamente cosechan 2, 3 o 4
toneladas por hectárea, sabiendo que Chile
rinde 11,1 t/ha y Estados Unidos 9,6 t/ha,
sus costos resultarán muy elevados para
competir con productos similares procedentes
de esos países, en las actuales economías
globalizadas o en proceso de globalización.
En la primera mitad del siglo anterior todos
los países del globo tenían rendimientos
similares, de modo que con la productividad
que obteníamos era suficiente. Las cosas
cambiaron de forma radical. Algunos países
han impulsado el conocimiento y la
innovación agrícola dando como resultado
altos rendimientos, a menores costos, con
menor daño ambiental y con tecnologías
limpias, acordes con los requerimientos de
consumidores cada vez más exigentes. Los
países que NO han evolucionado se quedaron
rezagados y sus productores, agrícolas y
agroindustriales, padecen las consecuencias.
Desde 1996 Naciones Unidas había prendido
las alertas a través de la Organización para
la Agricultura y la Alimentación FAO,
anunciando que desde1995 comenzó a crecer la
brecha demanda-oferta de cereales y proyectó
para 2020 la demanda de 3.400 millones de
toneladas con una oferta de apenas 2.700.
Déficit de 700 millones de toneladas. Véase
el Gráfico a continuación:
Que mensaje venía detrás?: Peligrosa escasez
y, por supuesto, carestía de los alimentos.
El estudio de FAO (1996) establece que “La
producción agrícola, por lo tanto, deberá
seguir desarrollándose ecológica y
económicamente de acuerdo con sus
necesidades. Los métodos tradicionales
conocidos deben combinarse con técnicas
modernas para suministrar soluciones
apropiadas. Esto requiere de una extensa
inversión en investigaciones agrícolas y
ganaderas, tareas de difusión, entrenamiento
y educación, así como también el uso de
métodos ambientalistas de cultivos”.
Los intentos de solución a ese problema no
han sido, en general, tratando las causas
(como debe ser en sentido lógico), sino que
se ha procurado resolver atacando los
efectos. En consecuencia, gran parte de las
acciones de política pública agropecuaria
están concentradas en la fijación de precios
y no en el conocimiento y la actualización
tecnológica para mejorar los rendimientos,
lo cual se ha constituido en una cadena
interminable de fracasos.
Uno de los principales problemas parte de
que los agricultores aplican conocimientos
tradicionales básicos. Generalmente no se
hace planeación de cultivos, ni se realizan
análisis, interpretación, diagnóstico,
enmiendas, etc. que son fundamentales. Se
improvisa casi siempre, desde la preparación
de los suelos y el reciclaje de semillas sin
ninguna selección, hasta los procesos de
cosecha y postcosecha, sin programas
definidos de fertilización, lo que deriva en
escasa productividad que genera ingresos
mínimos o pérdidas.
Conocimientos tan extremadamente elementales
conducen a cultivos sin sistema de riego;
errónea selección de semillas, manejo de
arvenses con herramientas inapropiadas, alta
inversión en insumos incorrectamente
escogidos y prácticas obsoletas que
encarecen los productos cosechados.
Otro factor que incide en los resultados
negativos es el “paradigma de la superficie”
que está muy arraigado en la cultura del
productor. Por esta razón, para tomar la
decisión de siembra lo hace en función de la
superficie que determina destinar al cultivo
y no en función de las toneladas que
requiere para satisfacer el mercado. Como
consecuencia de ello, pierde la oportunidad
de escoger la alternativa
tecnológica apropiada. Cuando decide
cultivar una especie, determina cuántas
hectáreas sembrar sin más consideraciones.
No hace lo correcto: comenzar por las
toneladas que demanda su mercado y de ahí
establecer la tecnología a emplear para
decidir la que ofrezca mejor relación
Costo/Beneficio.
Existe la demanda para producciones con
valor agregado pero, sin los rendimientos
adecuados no es posible penetrar en los
mercados potenciales.
Como causas de la problemática anteriormente
planteada podríamos enumerar:
La falta de capacitación y actualización
en el manejo de tecnologías agrícolas.
Falta de un programa estructural sobre
producción certificada y transformación
para mercados externos.
Escaso presupuesto de los entes públicos
para el acompañamiento técnico, a fondo
y en serio, de los emprendimientos
locales.
Falta de concientización a los
agricultores sobre las exigencias de los
mercados y de manejo de las Buenas
Prácticas Agrícolas.
Poco acceso a los sistemas y tecnologías
que contribuyan a dinamizar sus
prácticas culturales, sus sistemas de
producción, de calidad e inocuidad final
de sus productos.
Son escasos los agricultores que llevan
registros y los que se encuentran en
algún proceso de certificación.
ANTECEDENTES
Los modelos de desarrollo se han empoderado
sobre sectores terciarios de la economía,
relegando a los productores del sector
rural, lo cual ocasiona debilidad del
aparato productivo, reduce la oferta
regional de alimentos y la posibilidad de
generar mano de obra local, con resultados
sociales y económicos negativos.
La balanza comercial negativa en el
quinquenio 2006-2010, periodo en el que las
exportaciones agropecuarias colombianas
decrecieron 565.000 toneladas 11,9%,
mientras que las importaciones se
incrementaron en 2 millones de toneladas
24%, confirma que para crecer a niveles
aceptables, el agro y la agroindustria deben
incorporar conocimiento para la eficiencia.
Téngase en cuenta que los departamentos
importan de otros departamentos gran parte
de los productos agrícolas y el país también
importa de otros países muchas de las
especies que podrían perfectamente
producirse aquí, si se impulsara la cultura
de la productividad. Ejemplo: Colombia
Importa el 70% del maíz que demanda,
3´600.000 toneladas y solo se producen
1´600.000 en 470.000 hectáreas. Chile
produce en la cuarta parte de la superficie
casi lo mismo que produce Colombia
(1´360.000 toneladas en solo 122.500
hectáreas). Son cuantiosas las divisas que
se destinan a la importación de maíz, papa,
hortalizas, frutas, granos y cereales,
afectando la oferta laboral.
Debemos unirnos, los responsables de la
función pública, los coordinadores de la
cooperación, los empresarios agrícolas,
agroindustriales y agroexportadores, los
gremios, los que soñamos con un mundo mejor
y en general, todos los que de un modo u
otro tienen que ver con el desarrollo
ambiental, social y económico para poner a
funcionar la cruzada que cambie el rumbo de
América Latina hacia el soñado Mundo Verde
pero con Eficiencia.
Teniendo a la Agro-Eco Eficiencia en la
cúspide de la pirámide se puede participar
en el mercado internacional con una
AGROINDUSTRIA COMPETITIVA, que sea agente
activo, participante siempre, más allá de
las simples y esporádicas ventanas de
oportunidad.
Para afrontar los desafíos que implican los
TLC y otro tipo de acuerdos comerciales, los
empresarios agrícolas y agroindustriales,
grandes, medianos y pequeños, requieren de
información que les permita identificar las
oportunidades. Ello implica conocer
plenamente su realidad en el mercado global
y cuáles son las alternativas tecnológicas
para transformar sus emprendimientos en
empresas o microempresas eficientes,
rentables y competitivas.
Es indispensable aumentar los rendimientos
para ser competitivos, lo cual solo es
posible con innovación, empleando
tecnologías limpias, haciendo buen uso de
los suelos y de los recursos hídricos
(Huella Ecológica, Huella Hídrica, Agua
Virtual) e incluyendo BPA y BPM. En suma:
AGRO-ECO EFICIENCIA.
El objetivo de la Eficiencia en términos
Ambientales, Sociales y Económicos solo es
posible si se cambia la manera de hacer las
cosas en el campo. "El Progreso y el
Desarrollo son imposibles si uno sigue
haciendo las cosas tal como siempre las ha
hecho". Dice, con razón, Wayne W. Dayer.
Los cambios, entonces, implican una hoja de
ruta que involucra Biotecnología,
Trofobiosis, Alelopatía, Rotación,
Germinación Protegida, Riego Tecnificado,
Sistemas de Drenaje, Acolchamiento de
Suelos, etc.Estos procesos conllevan una
selección correcta de Semillas, Insumos (Compost,
Lombricultura, Lombricompuestos),
Maquinaria, Instrumentos, Herramientas,
Bandejas y Sustratos para Germinación,
Plásticos, Balanzas, Métodos, Técnicas,
Modelos, Prácticas, Materiales y, por
supuesto, Capacitación.
Esta revisión del negocio agrícola y
agroindustrial pone orden a las variables
mercadológicas, al concepto de negocio y a
las características de los productos en el
contexto de la competencia. Las PyMes se
miden a nuevos competidores, escenario en el
que el conocimiento aporta efectivamente a
la capacidad de competir en los mercados de
exportación y solo los innovadores serán los
que aprovechen las enormes oportunidades que
se presentan.
ANÁLISIS GENERAL
De acuerdo con FAO 2010 (la estadística más
reciente), COLOMBIA produce 3,3 t/ha, CHILE
11,1 t/ha (3,4 veces), ESTADOS UNIDOS 9,6
t/ha (el triple).
Entre los departamentos colombianos también
existen notables diferencias de
productividad. Según la Estadística Nacional
Agropecuaria ENA, mientras Valle del Cauca y
Córdoba rinden 4,5 t/ha, Huila: 3,7 t/ha;
Meta: 3,0; Guajira y Tolima: 2,5; Sucre:
1,9; Bolívar: 1,8; Antioquia, Cesar,
Cundinamarca, Magdalena y Nariño: 1,6;
Boyacá y Santander: 1,3; otros: 1,0 t/ha.
El estudio de T. P. AGRO www.tpagro.com
establece que COLOMBIA obtiene 1´533.820 t
de MAÍZ en 464.794 ha; mientras que, con sus
rendimientos medios, CHILE cosecha ese
volumen en 138.182 ha y ESTADOS UNIDOS en
159.772 ha. Para cosechar 100 t de Maíz,
COLOMBIA requiere de 30 ha, CHILE solo 9 ha.
(Huella Ecológica)
Cada tonelada de Maíz en COLOMBIA se cosecha
empleando en promedio 2.400m3 de AGUA, CHILE
solo utiliza 720m3 (Huella Hídrica)
En Colombia se puede aumentar
significativamente el rendimiento. No es una
idea descabellada, Si usted lo duda, hagamos
juntos el siguiente ejercicio:
Cuántas plantas de maíz se siembran por
cada hectárea?
En los seminarios y conferencias que
constantemente impartimos, la respuesta es:
entre 50.000 y 70.000 plantas/ha. Tomemos
para el ejercicio el promedio: 60.000
plantas/ha.
Cuántas mazorcas considera usted que debe
producir cada planta?
Con una buena selección de semilla y
adecuada fertilización, las plantas pueden
producir 2, 3 y hasta 4
mazorcas. Sin embargo, para el ejercicio
estimemos que produce solo 1 mazorca.
Cuántos gramos pesa el grano seco de cada
mazorca?
Siguiendo correctamente los procesos, su
grano seco listo para comercializar, puede
pesar más de 200 gramos. Sin embargo, para
el ejercicio estimemos en 150 gramos el peso
del grano seco.
Ahora, hagamos la cuenta:
60.000 plantas por una mazorca = 60.000
mazorcas por 150 gramos = 9´000.000 de
gramos, divididos en 1.000 = 9.000 Kilos,
divididos en 1.000 = 9 Toneladas.
Entonces, ¿Por qué producir menos?
Lo insólito NO es que algunos países
produzcan 9, 10, 11, 12 toneladas/hectárea.
Lo inaudito o lo absurdo es que en la
mayoría de ellos se coseche solamente 1, 2,
3 o 4 t/ha. ¿Qué pérfido hechizo se cierne
sobre estos cultivos que arrojan tan bajos
rendimientos?
REPERCUSIONES AMBIENTALES
Las consecuencias ambientales derivadas de
un sector rural manejado sin conocimiento,
son muchas y de efectos muy nocivos.
Mencionaremos solo unas: Superficie empleada
para cultivar (Uso inadecuado de los suelos)
y cantidad de agua destinada a los cultivos
(Agua Virtual, Huella Hídrica).
Superficie.-
Este desperdicio de la superficie es un daño
muy grave porque significa mal uso de la
tierra, que incluye tala innecesaria con
todos sus efectos colaterales
(Deforestación, erosión, insumos sobre más
superficie de la necesaria, mayor
vulnerabilidad a plagas y enfermedades, etc.
etc.).
No son esos los únicos daños ambientales
derivados de la “Mala Agricultura”, Son
muchos más, entre ellos y muy graves, está
el mal uso y desperdicio del agua, “Agua
Virtual" impacto hídrico bruto sobre el
entorno (cantidad real de agua requerida
para la fabricación de cualquier bien o
producto agrícola o industrial) y “Huella
Hídrica” volumen total de agua dulce
empleado en la producción. (La huella
hídrica o huella del agua a diferencia del
agua virtual, clasifica las fuentes de agua,
es decir, distingue entre tres componentes:
agua azul, agua verde y agua gris. La huella
de agua azul es el volumen de agua dulce
consumida de los recursos hídricos del
planeta. Aguas superficiales y subterráneas.
Wikipedia).
Empleando solo 10 hectáreas de Maíz se puede
producir en el departamento del Tolima, por
ejemplo, el mismo volumen que actualmente
ocupa 81 hectáreas lo cual representa un
beneficio ambiental, social y
económico de grandes proporciones.
En términos ambientales, la propuesta
incluye 10 hectáreas de maíz para obtener
200 toneladas/año en
reemplazo de las 81 hectáreas que se emplean
actualmente para alcanzar la misma cosecha
en el Tolima. (Encuesta Nacional
Agropecuaria 2010, Ministerio de
Agricultura. Rendimiento medio de Maíz en
Tolima: 2,47 ton/ha). Las 200 toneladas/año
se obtienen en solo 10 hectáreas con un
rendimiento de 8 Ton/ha/Cosecha y un total
de 2,5 cosechas año. Este mismo ejemplo
puede aplicarse a todos los departamentos de
Colombia.
Agua Virtual y Huella Hídrica.-
La planta de Maíz consume entre 160 y 200
litros de agua en su ciclo de vida, lo cual
significa entre 8.000 y 12.000m3 por
hectárea. Si produce solamente entre 3,3
t/ha, - promedio nacional en Colombia, -
cada tonelada implica entre 2.400 y 3.600m3
de agua. En Chile y Estados Unidos, gracias
al rendimiento, se optimiza la demanda
hídrica y representa solamente entre 700 y
900m3/ton.
REPERCUSIONES SOCIALES
En el campo social, los primeros efectos
derivados de esta situación se plasman en
los indicadores de pobreza, desempleo y
emigración. Muchísimas personas podrían
disponer de puestos de trabajo en sus
respectivos países si se incorporara
conocimiento al agro (Actualización
Tecnológica) y se corrigieran políticas y
paradigmas, incorrectos, obsoletos y
equivocados que imperan como si fuesen
prácticas normales, pese a que en otros
lugares se ha desarrollado conocimiento y
tecnología (Métodos, modelos, prácticas,
materiales, instrumentos, herramientas) que
contribuyen a aumentar los rendimientos con
eficiencia ambiental, social y económica.
Pobreza, Desempleo y Emigración.-
La importación de maíz, por ejemplo, es muy
común en la mayoría de países de la región.
Muchos de ellos importan más del 50% de su
demanda, pese a que podrían autoabastecerse,
generando puestos de trabajo, que a su vez
reducirían la pobreza y la emigración. Se
pueden desarrollar políticas y programas que
conduzcan, como debe ser, al
autoabastecimiento en el corto plazo y a
disponer de cuota exportable en el mediano y
largo plazo.
Chile produce 11,1 ton/ha de maíz, los demás
países de la región en promedio, solo 4
ton/ha (casi 3 veces menos, incluyendo casos
muy críticos: Honduras 10 veces menos;
Nicaragua 9 veces, República Dominicana y
Cuba 8 veces; Costa Rica y Panamá 5,5 veces;
Ecuador y Guatemala 5 veces menos que
Chile). Con productividad tan baja no pueden
ser competitivos, razón por la cual importan
por lo menos lo requerido para la producción
de aves y huevos que se encarecerían con los
altos costos de la producción local del
grano, lo cual presionaría la inflación.
¿Quiere hacer usted el ejercicio de calcular
cuántos puestos de trabajo generaría su país
o su municipio si se desarrollaran los
programas necesarios para sustituir
importaciones de Trigo, Papa, Soja, Cebada,
Maíz, Avena, Tomate, etc. etc. etc.?.
No sugerimos barreras para impedir o limitar
la importación, sino acciones que conduzcan
a la sustitución de importaciones como
consecuencia de la competitividad local,
derivada de una nueva cultura para mejorar
los rendimientos, pero con Buenas Prácticas
Agrícolas y con la aplicación de Tecnologías
Limpias.
REPERCUSIONES ECONÓMICAS
Las repercusiones económicas relacionadas
con la baja productividad agrícola son
muchas, comenzando por la baja rentabilidad
que coloca en alto grado de vulnerabilidad a
los agricultores que, debido a la falta de
conocimiento, obtienen cosechan a costos muy
elevados para participar en mercados cada
vez más competitivos y globalizados. Además,
esa agricultura ineficiente tiene incidencia
en la balanza comercial, en la inflación, en
el nivel de vida y en la confianza para el
crédito y la inversión.
Balanza Comercial.-
La mayoría de países de la región tiene
balanza comercial deficitaria y, si usted
examina detenidamente se dará cuenta que
gran parte de este problema está concentrado
en la importación de alimentos, muchos de
los cuales pudieran producirse
eficientemente en su país.
Beneficio/Costo.-
Ejemplos de que Sí se pueden obtener
cosechas de buena calidad a costos muy bajos
(competitivas) los hemos presentado en
artículos y videos. Uno de ellos registra
datos reales de agricultores de Choclito
(Elotico, Mazorquita) que cosechaban 45.000
unidades/hectárea, una sola cosecha año y
punto de equilibrio en precios de US$
0,0196, y pasaron a producir 96.000
unidades/hectárea (más del doble), 3
cosechas año (el triple) y punto de
equilibrio en precios de US$ 0,0136 (31%
menos). Se volvieron muy competitivos.
Casos similares se han documentado con la
instalación de otras Fincas-Escuela
dirigidas por T. P. AGRO con la Fundación
Suiza de Cooperación para el Desarrollo
Técnico SWISSCONTACT y la Corporación Andina
de Fomento CAF, cultivando especies tales
como Pepinillo (pickles); Fresa (Frutilla);
Alcachofa; Palmito. Con otras instituciones
como Carrizal-Chone CRM: Frejol (Caraota,
Poroto); Maní (Cacahuete); Maíz; Papaya
(Lechosa); Melón; Sandía (Patilla); Tomate;
Uchuva (Uvilla); Pepino, Pimentón (Chile);
Ají Tabasco.
Obviamente, si el agricultor es eficiente,
todas las puertas se abren y con ello los
mercados domésticos y de exportación, porque
sus costos son menores y sus precios
competitivos.
SOLUCIONES
El agricultor.-
Lo primero que tenemos que cambiar
radicalmente es “el paradigma de la
superficie”. Si usted tiene mercado para 100
toneladas de maíz y habitualmente las
cosecha en 40 hectáreas, se referirá siempre
a esas hectáreas y eso lo llevará a
mantenerse anclado en el pasado y por
supuesto en el fracaso.
Si usted quiere mejorar, debe cambiar el
orden. Lo que necesita NO es sembrar 40
hectáreas, sino cosechar 100 toneladas de
maíz (Olvídese de las 40 hectáreas). A
partir de allí, determine cuáles son las
alternativas tecnológicas para obtener las
100 toneladas en menor superficie. Le
aseguro que las va a cosechar en unas 15 o
16 hectáreas, el costo por hectárea se
incrementará pero el costo por cada tonelada
bajará y usted ganará dinero vendiendo a los
precios del mercado.
Obviamente, para que esto se haga realidad,
tienen que cambiar los paradigmas de las
instituciones responsables del crédito
rural. Los viejos paradigmas que aun
prevalecen en ciertas instituciones son
algunas de las causas de la postración de
los agricultores latinos a quienes se les
conceden los préstamos con los obsoletos
criterios que imperaban en el pasado: Por
hectáreas, sin importar que tan bien o mal
manejadas. Debería ser por eficiencia y con
asistencia técnica y transferencia
tecnológica. (Al banco si le debe preocupar
el resultado y le conviene tomar acciones
para evitar el fracaso).
El sector público.-
La Crisis alimentaria, paradójica pero
favorablemente, está generando condiciones
apropiadas para que el sector público y las
instituciones en general, cambien su visión
y encuentren en el mundo rural el gran
potencial económico y social que realmente
tiene.
Los Alcaldes y Gobernadores.-
Muchos alcaldes y gobernadores han
comprendido que la verdadera riqueza del
municipio y del departamento está en el área
rural y han emprendido la recuperación de
las competencias agrícolas, que en muchos
casos habían perdido o abandonado. Quieren
transformarse en verdaderos protagonistas y
líderes del desarrollo sustentable.
Los verdaderos líderes saben que el
paternalismo (que ha sido tan común en la
vida pública) no favorece a sus pueblos y,
que más bien, los perjudica Lo que los
agricultores necesitan no es que les regalen
nada sino que los capaciten para ser
eficientes, lo cual requiere de un serio
programa que comienza, en pequeño, con una
sensibilización colectiva, y gradualmente
incorporando capacitación e innovación hasta
dejar establecido el conocimiento. Esos son
los pueblos que triunfan.
Las Instituciones Educativas.-
La academia también está introduciendo
innovación mediante programas de
“Fortalecimiento Extracurricular” que tienen
como propósito nivelar a docentes y alumnos
en tecnologías y conocimientos del sector
rural que afloran antes de su inclusión en
la malla curricular.
Las Cámaras.-
Las cámaras de Comercio y de Industria han
descubierto en el sector rural un enorme
potencial para dinamizar la economía y
reavivar la actividad comercial. La inmensa
mayoría de municipio del país son rurales,
por lo tanto, el dinamismo de sus economías
depende de los resultados del campo.
¿Que se necesita?
Para mejorar los rendimientos se requiere
cambiar el paradigma de la superficie y
planificar los cultivos con:
1.- Diagnostico, que implica análisis de
suelos, aguas y clima.
2.- Enmiendas de suelo y agua.
3.- Sistemas de Riego y drenaje
4.- Rotación de cultivos.
5.- Asociación del cultivo (Alelopatía).
6.- Selección de las semillas apropiadas
para el mercado y las condiciones de clima y
suelo.
7.- Buenas técnicas de Siembra.
8.- Densidad (Respeto absoluto por el
espacio requerido por las plantas de acuerdo
al clima).
9.- Maquinaria Apropiada.
10.- Buenas Prácticas Agrícolas BPA,
11.- Insumos de alta calidad acordes con el
diagnóstico y el plan de fertilización.
12.- Manejo integral de plagas y
Enfermedades MIPE.
CONCLUSIONES
La PRODUCTIVIDAD (así con mayúscula y
negrilla) es indispensable no solamente para
participar en los mercados internacionales
de alimentos sino también para evitar o
reducir la importación de los mismos.
La Productividad, en su verdadera esencia,
poco se conoce y a menudo es confundida con
“producción”, pero Productividad realmente
es el pilar de la competitividad que va
alineada también con calidad,
infraestructura, recursos humanos,
tecnológicos y económicos, etc.
“Teniendo a la Productividad en la cúspide
de la pirámide se puede participar en el
mercado internacional con una agroindustria
competitiva que sea agente activo, partícipe
siempre, más allá de las simples y
esporádicas ventanas de oportunidad”.
Es necesario implementar políticas de
difusión, actualización tecnológica y
sensibilización que permitan conocer los
avances que han revolucionado el sector,
“Cambiando los viejos paradigmas de la
producción por los modernos paradigmas de la
Agro-Eco Eficiencia”.
CONVOCATORIA PARA EL ESTUDIO
“PRODUCTIVIDAD AGRICOLA Y COMPETITIVIDAD
AGROINDUSTRIAL”
Para la publicación de este estudio se
invitó a todos los suscriptores e
internautas frecuentes de www.tpagro.com
para que se inscriban indicando las 4
especies que preferían sean publicadas.
El resultado final, después de varios días
de ceñida competencia entre 10 especies, fue
el siguiente:
MAIZ: 7,6;
TOMATE: 6,0;
FRIJOL 5,8;
YUCA 5,6.
En consecuencia, programamos para difundir
en el portal los puntos clave del estudio
así:
Mayo: MAIZ
Junio: TOMATE
Julio: FRIJOL
Agosto YUCA.
A continuación detalles relacionados con los
resultados finales de la encuesta:
Las otras 3 especies:
TOMATE - INVERNADEROS (Junio),
FRÍJOL (julio),
YUCA (Agosto)
Eficiencia Ambiental, Eficiencia
Social y Eficiencia Económica
son los grandes beneficios que
el Dr. Ferley Henao destaca en
esta conferencia dictada en la
Universidad Católica de Santiago
de Guayaquil. Presenta
relaciones Costo/Beneficio de
producciones agrícolas exitosas.
Los productores agrícolas pueden
seguir con otras especies, los
ejemplos expuestos sobre
Pepinillo (Pickles), Choclito
Baby Corn (Elotico, Mazorquita),
Fresa (Frutilla), Alcachofa,
Maní (Cacahuete), Frejol
(Caraota, Porotos), etc.
Para afrontar los desafíos
que conllevan los TLC,
es indispensable la
PRODUCTIVIDAD RURAL.
Observo que a menudo, desde
distintos sectores, se
divulga la necesidad de
infraestructura...
Somos un grupo consultor multidisciplinario
totalmente orientado a la
AGRO-ECO EFICIENCIA
Eficiencia en términos Ambientales, Sociales
y Económicos.
Videos
Responsabilidad Social
Empresarial RSE es el tema que
desarrolla en esta conferencia
la Ing. María Antonieta Reyes en
la Universidad Católica de
Santiago de Guayaquil.
En esta conferencia analiza
detalladamente componentes
claves de la RSE para un
auditorio conformado por
comunidades con las cuales
comparte la Universidad,
catedráticos y alumnos.